«Los Nombradores del Alba» reafirman su público romance con el público salteño con un nuevo recital para honrar la gloria de sus antepasados. La oportunidad de verlos cantar será el próximo lunes 16 de abril, a las 21.30, en el Teatro del Huerto.
Facundo Toro, Nacho Prado y Daniel Campos, como herederos de la época de oro de la música folclórica, hoy unidos son una sólida conjunción artística para descubrir y rememorar.
En estas tres nuevas personalidades artísticas convergen momentos históricos musicales para Salta y el país que el público podrá rememorar cuando suban al escenario del Teatro del Huerto.
Habrá varias sorpresas para los presentes. Una de la que podemos adelantar será que este trío contará en una parte de su repertorio, con la presencia de Los Mariachis que acompañaron desde siempre a los Cantores del Alba.
El recital arranca con el Dúo Tiempo, como invitados especiales. Ellos son Pájaro Fresco y Héctor Marín que vienen especialmente a cantar con sus padrinos artísticos Los Nombradores del Alba desde Villa Carlos Paz, donde actualmente residen.
Luego suben los protagonistas, primero cada uno tocará su repertorio, luego cantarán juntos y entre el público los estará escuchando el recordado Daniel Toro, que estará en primera fila como invitado especial.
Los Nombradores del Alba son herederos de la historia musical del país. Desde niños convivieron con con los acordes y melodías de sus padres hasta este momento que decidieron juntarse.
El objetivo es honrar a sus gloriosos antepasados. Por un lado a Daniel Toro, padre de Facundo, llamado también “El nombrador”. Por el otro a Tutú Campos, padre de Daniel, integrante de los históricos «Cantores del Alba».
En el 2010 lanzaron un primer volumen de canciones que fueron un éxito, logrando estar entre los discos más vendidos de folclor de aquel año. Luego del rotundo éxito del primer disco, llegó el segundo de sus volúmenes, que incluye diez canciones más del cancionero popular argentino.
Estos jóvenes son herederos de un legado, llevan las coplas en el alma y a través del tiempo. La zamba que nunca falta, una chacarera y la danza del carnaval salteño en sus venas.







