spot_img

¿Qué te pasa, Bersuit…?

La pregunta que se hacen los fans de la Bersuit es si está separada. Su voz líder Gustavo Cordera, no desmiente pero tampoco confirma. Cuando se le pregunta si el denomina a este período que vive la banda, como impasse, una separación o un divorcio con convivencia, el la denomina una etapa de “floración” o de necesaria “refundación”.


La situación actual de la Bersuit inquieta a sus fans. En tanto que Cordera promueve su último disco solista de “canciones amor”, la prensa no cesa en su objetivo de arrancarle alguna definición. “Mi necesidad de grabar solo fue para “diluir la dependencia con la Bersuit, porque ha llegado a su fin”, dice por un lado. A la vez asume que lo que sucede internamente es que “cada uno de sus integrantes toma su lugar de protagonista y no el de acompañante”.

Los seguidores de la Bersuit tendrán que pensar a la banda como organismo. “Se tiene que transformar en algo generoso. Vamos a lograr que uno de sus integrantes vayan mutando, inclusive yo”, sostuvo al diario Página/12.

Sobre si existen razones afectivas, artísticas, de cansancio, explicó que son veinte años de trabajo juntos. “Para que haya una transformación tiene que haber conflicto. Me parece que el grupo está pidiendo una refundación y estos proyectos están abriendo la posibilidad de que, cuando volvamos a estar juntos, recuperemos el espíritu de comunión y de amistad, que siempre fue el fuego de esta banda”.

“Yo creo que estamos en una etapa de floración. Que es como cuando se está cortando el cogollo de la planta y hay que volver a plantar una nueva semilla para que haya nuevos cogollos. Igual, la participación mía en sus discos, y la de ellos en el mío –la producción de “Suelto” les pertenece a Osky Righi y Pepe Céspedes– hace que la banda siga funcionando de otra manera. De última, es algo que tiene que ver con el amor también. Con la celebración y la libertad”, remarcó.

El emblemático intérprete explica que su disco solista es un “reservorio de canciones de amor en castellano con variantes muy fuertes: la victimización, la demanda, la autocompasión».

«Este disco, de alguna manera, trasciende a lo que ocurre en una pareja cuando pasó por el enamoramiento, por todas las miserias (el celo, la competencia, la posesión, el “me cagó la vida”) para llegar a la celebración y al agradecimiento, que para mí son las formas del amor”, recalcó.

Artículos de la misma sección

últimos articulos

Los más populares

Publicidad

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img