spot_img

Más 50 años dedicado al arte

María Martorell es una artista plástica argentina de proyección internacional, que el 18 de enero cumplió ciento un años, y que ha dedicado más de sesenta de ellos a la producción artística.


Nació y se educó en Salta. Debe su formación técnica al maestro Ernesto Scotti, quien residiera unos años en esa ciudad; el maestro había generado un entorno de interés y actividad estética en la entonces pequeña capital provinciana. María supo aprovechar al máximo sus enseñanzas y comenzó entonces a volcar su creatividad; desarrolló una primera etapa de pintura figurativa, en la que ya se pueden vislumbrar los rasgos de su posterior forma de visión.

En los primeros años de la década de 1950, ella viajó a Europa; residió temporalmente en Madrid, Barcelona y, sobre todo, en París, donde tuvo oportunidad de absorber intensivamente, no sólo el arte de siglos anteriores, sino el de las vanguardias en pleno auge. Además, allí tomó cursos de sociología del arte.

Opuestos (1968)
Opuestos (1968)

De regreso, María alternó las temporadas invernales en Buenos Aires, con las veraniegas en la bellísima villa de San Lorenzo. En ambos lugares instaló amplios y cómodos gabinetes en los que trabajó con dedicación profesional.

Progresivamente se fue volcando hacia la abstracción, con composiciones de carácter geométrico constructivo. En Buenos Aires, Romero Brest la seleccionó para exponer en el Museo de Arte Contemporáneo hacia finales de la década. En los ’60, años de gran efervescencia innovadora, María se relaciona con una nueva generación de geométricos: Ari Brizzi, Rogelio Polesello, Eduardo Mac Entyre, Manuel Espinosa, Miguel Angel Vidal

Pero también incursiona en la producción de tapices que hace en Cafayate, con motivos que aluden a lo folklórico. Posteriormente hará otra serie referida a Molinos, ambos pueblos de los Valles Calchaquíes.

En siguientes etapas, la pintura de María Martorell descubre las curvas, las elipses, y luego sus conocidas bandas, cuyas oscilaciones exploran el color con generosa amplitud en su paleta.

Obras de María están en los museos: Nacional de Bellas Artes, de Arte Moderno, de Arte Contemporáneo, Sívori, de la Ciudad en Buenos Aires y colección del Fondo Nacional de las Artes; en el Museo de Arte Moderno de América Latina (Washington), Museo de Arte Moderno (México), museos de Bogotá, Quito, Tegucigalpa, La Paz.

También están en el Museo Provincial de Bellas Artes de Salta y otras provincias, y en numerosas colecciones privadas. La calidad es una nota sobresaliente en su prolífica obra. Pero no lo es menos el hecho de haberla iniciado y desarrollado en un tiempo en que pocas mujeres podían hacerlo, sobre todo orientando su sensibilidad hacia formas abstractas y geométricas.

María Martorell
María Martorell

El reconocimiento de esta artista ha sido mayor en Buenos Aires y el exterior que en su Salta natal, quizá por la estrechez del ambiente provinciano. Su obra no da lugar a un encasillamiento regional, ni por sus temas ni por su género –salvo las series de tapices- pero sería justo subrayar que su lenguaje universal ha surgido del interior del país, y que el reconocimiento de su pertenencia puede enriquecer aun más las corrientes que han crecido después de ella.

  • Gregorio Caro Figueroa

    Historiador y periodista.
  • Nota Publicada en la «Revista Ñ» de Clarín

Artículos de la misma sección

últimos articulos

Los más populares

Publicidad

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img