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James McCartney presenta su primer disco

A los 37 años, el hijo de sir Paul McCartney presenta su primer disco “Me” en Argentina. Es una de las sorpresas del “Personal Fest” del próximo fin de semana. Hasta que su nombre apareció en la grilla, poco se sabía de él aquí. Pero James McCartney tiene apellido ilustre y buenas canciones para mostrar el domingo 9 de noviembre, cuando suba al escenario de GEBA.

Es el hijo de uno de los dos Beatles que quedan vivos, y de Linda Eastman, su primera esposa y tecladista de los Wings, fallecida en 1998. Se sabe que ser hijo de un personaje tan famoso no es fácil y James no es la excepción. A diferencia de sus dos hermanas, la fotógrafa Mary y la diseñadora de moda Stella, que nunca les escaparon a los flashes y utilizaron convenientemente su apellido para empujar sus carreras, James siempre trató de ocultarlo.

Ya de adolescente intentó refugiarse en el anonimato, una tendencia que se agudizó tras la muerte de su madre, que lo afectó particularmente. A los 19 años se mudó a Brighton, donde se dedicó a estudiar fotografía y literatura y trabajó de mozo en un bar durante un buen tiempo.

No le fue fácil, de todos modos, esconder su identidad, dado el notorio parecido físico con su padre, de quien se distanció a partir de la aparición en escena de la polémica Heather Mills, segunda esposa de Paul, que terminó reclamándole al ex beatle 160 millones de dólares luego de un divorcio no exento de escándalos. Mills terminó llevándose 31 millones, pero Paul logró recuperar la relación con su hijo a partir de esa costosa separación.

Sin aparecer en los créditos, James había colaborado en Flaming Pie, el muy buen disco que Paul editó en 1997, pero entre 2002 y 2008 se mantuvo alejado de su padre debido a su mala relación con Mills, y también tuvo unos cuantos problemas con las drogas.

Consumado el publicitado divorcio, James restableció el vínculo con Paul y recibió un premio nada despreciable: un Mercedes-Benz y un piso en Londres, vecino a la mansión de su padre y valuado en un 1,2 millones de dólares.

En “Me” -en el que Paul canta en el bellísimo tema “Thinking About Rock & Roll”- se revelan con claridad las influencias más importantes para James: obviamente la tradición beatle, pero también los Stones y Matthew Sweet, aunque Nirvana sea su grupo favorito desde hace años.

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