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El adios a la actriz «China» Zorrilla

El mundo artístico vuelve a ponerse de luto por el fallecimiento de China Zorrilla. La gran actriz rioplatense tenía 92 años y su deceso ocurrió luego de permanecer tres días internada en Montevideo por un cuadro de neumonía. Su salud estaba muy deteriorada desde hacía varios meses. El velatorio oficial se realizará el jueves 18 de setiembre hasta el mediodía en la capital uruguaya, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.


El cortejo fúnebre pasará por el Teatro Solís, icónico de la escena charrúa, y finalizará en el Cementerio Central, donde serán sepultados sus restos.

Se llamaba Concepción Matilde Zorrilla de San Martín Muñoz. Para los argentinos es y será China Zorrilla , la dama del teatro rioplatense. Fue una de las artistas más queridas tanto de su Uruguay natal como de la Argentina. Actriz, comediante y directora, su fama se extendió por Latinoamérica y España a lo largo de más de 60 años de trayectoria, que incluyeron medio centenar de películas, y otro tanto de obras de teatro y teleteatros.

Sus personajes marcaron al público rioplatense, tanto por sus participaciones en comedias como en dramas y su prestigio la hizo acreedora de premios por doquier: obtuvo la condecoración de la Legión de Honor del gobierno de Francia y un sello postal honorífico de la República del Uruguay, además de dos Martín Fierro, los premios ACE, Trinidad Guevara, Florencio Sánchez, Konex y tantos más, pero el más importante, tal como ella lo diría, el beneplácito total del público en cada una de sus apariciones en escena.

China se encontraba retirada de la escena pública desde marzo de 2012, cuando cumplió 90 años y se despidió del mundo del espectáculo. Desde entonces no dio más entrevistas y evitó mostrarse en público. De hecho, no participó de la promoción por el reestreno de Esperando la Carroza, en donde interpreta a la desleal Elvira Romero, personaje de culto dentro del cine argentino.

Los años ya le pesaban demasiado, y aunque enviaba felicitaciones a sus colegas por cada estreno en teatro o cine, prefería quedarse en su casa, acompañada de sus íntimos. Carlos Perciavalle, uno de los amigos que la acompañó hasta el final, admitió que a veces no reconocía a la gente, pero dijo que mantuvo el espíritu alegre hasta sus últimos días.

Se crió en París, donde su padre era discípulo y amigo del escultor francés Antoine Bourdelle, en cuyo taller concibió la estructura del Monumento al Gaucho, que luego se emplazó en un importante cruce de la avenida 18 de Julio, en Montevideo. Su estadía porteña coincidió con el advenimiento de la dictadura cívico-militar en su país y eso la obligó a permanecer en su nueva tierra, donde entre otras cosas se dedicó a proteger y ayudar pecuniariamente a los emigrantes involuntarios.

Filmó más de 40 películas, entre las que se puede nombrar «Heroína», «Señora de nadie», «Pubis angelical» y «Pobre mariposa», de Raúl de la Torre, «Las venganzas de Beto Sánchez», de Héctor Olivera, «Los gauchos judíos», de Juan José Jusid, «La tregua» y «Tres de corazones», de Sergio Renán, «Triángulo de cuatro», de Fernando Ayala, «Ultimos días de la víctima», de Adolfo Artistarain.

La lista sigue con la esencial «Esperando la carroza», de Alejandro Doria, «La peste», de Luis Puenzo, «La nave de los locos», de Ricardo Wullicher, «Besos en la frente», de Carlos Galettini, «Conversaciones con mamá», de Santiago Carlos Oves, y «Elsa & Fred», de Marcos Carnevale, entre muchos otros filmes.

Se destacó en numerosos teleatros y la escena la disfrutó durante cuatro décadas como actriz, directora, productora y hasta puestista de ópera, y se despidió de la actuación al cumplir 90 años con «Las d`enfrente», de Federico Mertens, una obra de teatro leído con la que recorrió el país.

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