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Crónica cultural búmeran (II)

La crónica titulada “Positiva participación de los salteños” es una inverosimil autocrítica que se parece más al relato de una excursión turística que al aporte de Salta al debate en el Congreso Nacional de Cultura.

Congreso de Cultura en San Juan

Desde su página Web, la Secretaría de Cultura (www.culturasalta.gov.ar), intenta instalar el exitismo sobre la participación de la delegación salteña en el Congreso Nacional que culminó el fin de semana en San Juan.

Tal es su ligereza, que la misma crónica parecería una autocrítica surgida desde el mismo Ministerio de Turismo y Cultura. La crónica dice que “las provincias reclamaron mayor participación federal en el diseño de las políticas de cultura y en la distribución del presupuesto cultural”.

Es el mismo reclamo que le hizo el Foro de Trabajadores de Cultura de Salta al abogado Mariano Ovejero pidiendo una instancia de consulta abierta. Algo que también había pedido la Secretaría de Cultura de la Nación

En tanto el presupuesto del Ministerio de Turismo y Cultura de Salta merece una nota aparte, por ahora se puede asegurar que es inexistente para la mayoría de las áreas de cultura.

El presupuesto no es un emblema

El presupuesto no es un problema excluyente del Secretario de Cultura, sino de la estructura del Ministerio, del ministro Federico Posadas, y del imaginario político y social de Salta. Sucede que desde la Secretaría de Cultura se legitiman esos imaginarios.

El turismo y la cultura en el Congreso (click para agrandar)
El turismo y la cultura en el Congreso (click para agrandar)
También se anota que “otro punto de debate fue la sanción de la Ley Federal de Cultura”. Precisamente la Ley que no se discutió en Salta. Más adelante se apunta que “se hizo hincapié en la promoción de los valores culturales de los pueblos originarios y de la diversidad de las identidades culturales de cada región del país”.

Sin embargo en la lista de nombres y organizaciones que integraron la delegación de Salta, no aparece ni un solo representante de algún pueblo originario.

Y por último el siguiente párrafo completo de la nota en cuestión, es un ejemplo de lo que no hace el Ministerio de Turismo y Cultura de Salta: “Hubo un extenso análisis de la vinculación entre turismo y cultura, donde se concluyó que la cultura debe dar identidad y contenido a la acción turística del Estado».

En opinión de Alberto Petrina: «Si bien el turismo acrecienta y difunde el conocimiento sobre los bienes de valor patrimonial, puede ser al mismo tiempo un potencial factor de deterioro.» Por lo tanto, es esencial «la administración de estos bienes con el consenso previo, equilibrado y sostenido entre los distintos actores intervinientes: pobladores locales, organismos oficiales y ONGs e instituciones privadas regionales».

Negación a la cultura originaria

Al respecto es demasiado reciente el caso del Hostal de Nazareno, y la exclusiva actuación de “Los Nocheros” en la noche del Bicentenario, y el folklorismo en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, invisibilizando las culturas originarias de Salta.

Este detalle no se debe soslayar, ya que se trata de una nota oficial donde se informa sobre políticas culturales públicas, en ella a los representantes de las organizaciones de artistas se les llama “creadores culturales”, de acuerdo con un imaginario elitista y una concepción etérea del artista, y no se les reconoce como un “trabajador de la cultura”.

Información o propaganda turística

Así, la nota que refleja el accionar de la Secretaría de Cultura sobre el Congreso Nacional empieza muy “positiva”, pero se convierte en un “bumerán”. Creer que con un inventario de impresiones queda saldada la labor informativa es confundir la prensa cultural con la de espectáculo, cosa muy común en Salta. Y en este caso, al tratarse de un organismo público es eludir el derecho a la información pública.

Poesías salteñas en el colectivo (click para agrandar)
Poesías salteñas en el colectivo (click para agrandar)
La estrategia de preguntarle a los que viajaron por intermedio de la Secretaría de Cultura qué les pareció la experiencia del Congreso, es cuando menos un retoricismo político, ya que se sabe de antemano la respuesta. Es obvio que para cualquiera que participe en un Congreso de esas características la experiencia le resulte esperanzadora, sobre todo si viene de una provincia donde se desestimó la participación ciudadana como instancia previa al Congreso Nacional.

De este modo se intenta plantar un clima turístico, positivo y de participación a partir de la opinión de algunas voces que difícilmente signifiquen una representatividad legítima de la provincia. Sobre todo, si como ya se denunció desde este medio, la participación de los representantes de las asociaciones de artistas, fue una decisión que tomó el secretario de Cultura, Mariano Ovejero, a última hora para eludir la crítica sobre el modo cerrado con que se manejó el tema del Congreso.

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