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Calamaro no gustó en España

El artista argentino Javier Calamaro quien el 5 de octubre viene al estadio Delmi de Salta, no tuvo un buen debut en España. El diario El País no fue muy magnánimo con el cantante y sobre su actuación en la que presentó su disco “On The Rock”, dijo “Calamaro fue un cumplidor más que arrollador”.

El comentario crítico firmado por Víctor Lenore de diario “El País” en su edición del jueves 16 de setiembre, sostiene que Calamaro “ofrece un par de horas de repertorio sobrio y clásico” y la mayoría de los comentarios de sus lectores al pie de la nota que concurrieron al recital tampoco lo tratan bien. Están de acuerdo con el comentario y califican al recital como de “una estafa” y de “decepcionante”.

La nota del diario afirma que Calamaro y su grupo desembarcaron anoche en Madrid envueltos en un signo de interrogación. “¿Nos encontraríamos al artista pletórico que nos deslumbró en 2005 con un concierto antológico en el Palacio de Deportes o con el divo disperso que describían las crónicas de hace unos días en Barcelona? Al final, ni una cosa ni la otra”, dijo el autor.

“Ofreció un par de horas de rock tan sobrio y clásico como el negro que vestía la estrella y toda su banda. Arrancó con “Los divinos”, contagioso primer single de “On the rock”, su álbum más reciente. Siguieron unos minutos del “Jumpin” Jack Flash de los Stones que pronto mutó en la clásica “El salmón”, himno al espíritu kamikaze con cita explícita al fallecido Ángel Cristo”.

“El concierto subió un par de grados con baladas destempladas como “Mi enfermedad” y “Carnaval de Brasil”. Aun así, el voltaje era inferior al de su visita en 2009 en el Palacio de Congresos de la Castellana. ¿Sería culpa del tradicional sonido aguado de La Riviera? Probablemente. En las dos horas no soltó ningún discurso más que para presentar a los músicos, pero ejercía de chamán psicodélico removiendo Nunca es igual con el “Get up, stand up” de Bob Marley”.

“En general, el ritmo fue fluido, sin arengas ni parones, aunque piezas intensas como “El día mundial de la mujer” calentaban el ambiente en vez de quemarlo. Más entonada sonó “Mi gin tonic”, un precioso medio tiempo sobre los placeres tranquilos”.

“La cálida y cariñosa Tuyo siempre puso a la gente a bailar con ganas, primera explosión de espontaneidad. Luego el termómetro volvió a subir poco con “Todavía una canción de amor”, donde apareció el karaoke colectivo.

Parte del público se quedó con ganas de más, así que remataron coreando el nombre del artista. Si hay que resumir en una frase el concierto, resultó más cumplidor que arrollador. Parecía un previsible encuentro entre amigos que se conocen y se quieren desde hace tres décadas. No hacían falta explicaciones ni discursos”, concluyó el comentarista del diario el país.

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