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Brasil, un 25% más caro

Este año, veranear en el país vecino será más caro que en la temporada pasada. El notable crecimiento de Brasil y la fortaleza de su moneda achican cada vez más la puerta de entrada a los argentinos fanáticos de sus playas y su clima, que cada año sueñan con despatarrarse en la arena del vecino.


Gracias a (o por culpa de) la apreciación del real, veranear allí será alrededor de un 25% más caro que el año pasado. La cuenta surge de un cálculo sencillo pero esencial: en esa proporción creció aproximadamente la moneda brasileña este año respecto del dólar (que pasó de costar 2,36 reales la unidad estadounidense, el 1° de enero de este año, a 1,73, según el precio de la última semana).

La diferencia entre lo que se puede gastar en Florianópolis (el destino más elegido por los veraneantes locales) y en Mar del Plata -para usar un ejemplo no tan caro como Cariló ni barato como las playas del Partido de la Costa- está en el real y en lo que cuesta llegar a Brasil y alojarse.

El pasaje de avión genera una diferencia insalvable: volar hasta Florianópolis puede significar el desembolso de entre 1.100 pesos y 1.800, dependiendo de la aerolínea. La nafta, ni hablar: en el país gobernado por Lula, el litro de gasolina vale 5,46 pesos argentinos, frente a los poco más de $ 3 en Buenos Aires.

El alojamiento también es más caro en Brasil: con las mismas características (aunque hay que reconocer las diferencias de paisaje), un dos ambientes en playa Ingleses frente al mar, para cuatro o cinco personas, sale 6.000 pesos la primera quincena de enero. En cambio, en Mar del Plata, en el centro de la ciudad o en La Perla, es posible conseguir algo por mucho menos: $ 1.600.

Ni siquiera el aumento anunciado por los comerciantes y hoteleros de Mardel de entre el 10 y el 15 por ciento para casi todos los rubros en la temporada 2010 equipara las cosas. Allí, creen que la fuerza del real ayudará a superar el millón de visitantes que suele llegar todos los veranos.

«Tendrá un fuerte impacto en la ciudad, Brasil es mucho más caro que Mar del Plata, pero nosotros sabemos que tendremos una buena temporada por méritos propios más allá de la coyuntura económica, que obviamente nos favorece», le dijo a Clarín Pablo Fernández, director del Ente de Turismo marplatense.

De todas maneras, el presupuesto alivia su tensión cuando se trata de pensar en el gasto cotidiano. Comer y beber en la playa o en los restaurantes del sur de Brasil sale lo algo más barato que en Mar del Plata y, seguramente, mucho más económico que en Cariló o Pinamar.

Por ejemplo, un jugo de naranja exprimido en Florianópolis cuesta cinco pesos argentinos (2,50 reales), mientras que en Playa Grande arranca en los seis. Lo mismo ocurre con la cerveza ($ 4 la lata) o los tragos con alcohol (16 pesos la caipirinha de cachaça) y también con la comida: un bife con arroz, ensalada y papas fritas cuesta 20 pesos en Brasil y, en La Feliz, no menos de 25 en los menúes económicos del centro.

De eso se agarran los promotores turísticos de Brasil. «Podemos afirmar que veranear aquí sale más barato que en algunos lugares argentinos, como Pinamar o Cariló. Además están garantizados el sol y las aguas calientes», remarcó ante Clarín un representante de la secretaría de Turismo del estado de Santa Catarina, donde esperan la misma cantidad de visitantes que este año. «Estamos seguros de que se mantendrán los mismos números, es decir, unos 250 mil argentinos», dicen.

En ese sentido, las agencias de turismo argentinas no difieren demasiado de la mirada brasileña. «La demanda está bien, este mes vamos a cerrar con un incremento de reservas del 10% respecto del año pasado. La venta está sostenida», cuenta Juan Carlos Chervatin, presidente de una agencia importante de viajes.

  • Fuente: ADN Argentina

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