spot_img

A Rubén Juárez, voz y bandoneón

Murió Rubén Juárez, bandoneón y voz de barítono o fuelle y cantor. Aunque su espíritu y bandoneón seguirán sonando, su cuerpo dijo basta y partió hoy a los 62 años, a causa de un cáncer. Sus restos son velados desde las 20, en la Legislatura porteña, en su carácter de haber sido nombrado “Ciudadano Ilustre” de esa metrópoli.


Los amantes del tango de todo el país y en el exterior, lloran este final y lo recordarán desde las estrofas de unos de sus propios temas: “Mi bandoneón y yo”. «Si yo a mi bandoneón lo llevo puesto / como un cacho de tango entre las venas. / Y está de Dios que al dar mi último aliento, / moriremos a un tiempo… mi bandoneón y yo».

Murió en un sanatorio de Buenos Aires rodeado de su familia, donde había sido trasladado desde su provincia natal, Córdoba. Sufría desde hacía tiempo por un cáncer de próstata que luego le generó complicaciones en los huesos y en órganos como el corazón y el riñón.

Rubén Juárez nacido el 5 de noviembre de 1947 en la provincia de Córdoba, grabó más de una docena de discos de tangos y realizó un sinnúmero de giras por países de América Latina y Europa. También actuó junto a varios artistas como los españoles Joan Manuel Serrat y Ana Belén, el portugués Carlos Do Carmo y los argentinos Charly García, Fito Páez y la fallecida Mercedes Sosa, entre otros. Incluso, participó con su inseparable bandoneón del disco «Sombras de la China», de Serrat.

Lo ovacionaron en Colombia, Venezuela, Uruguay y siguió grabando álbumes sin cesar. En 1978 ganó su primer Disco de Oro y actuó en Televisión Española, con gran éxito. La tanguería Les Trottoirs de Buenos Aires en París, teatros de Estados Unidos, los Festivales de Granada, escenarios de Madrid, Barcelona, lo recibieron entre grandes aplausos. Fue propietario del Café Homero, por donde desfilaban sus feligreses. La bohemia irrefrenable le impediría tener parejas estables.

En ese sentido, su generosidad le llevaba tanto a cantar en mi casa madrileña como para Alfredo Di Stéfano en “El Viejo Almacén” de Dehesa de la Villa, o hacer tango y flamenco con “El Cigala” en casa de un amigo hasta la madrugada.

Artículos de la misma sección

últimos articulos

Los más populares

Publicidad

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img