Carlos M. Romero Sosa

Preguntas ante dos notorias pérdidas

Viernes 20 de enero de 2017  

Este comienzo de año murieron en fechas próximas el escritor Ricardo Piglia y el folclorista Horacio Guarany. El primero, el 6 de enero, y el segundo, el 13 del mismo mes.

Inevitablemente surgen dudas sobre la consideración oficial debida a una y otra figura. Como que cabe preguntarse entonces, porqué Ricardo Piglia, autor y profesor universitario de prestigio internacional, no fue designado en su hora miembro de número de la Academia Argentina de Letras, lo cual permite suponer y hasta confirmar que si bien –y será de descontarlo- han de ser merecedores a la inmortalidad académica todos los que conforman la corporación, no ocupan -ni ocuparon- allí sitiales, personalidades que en rigor correspondería que los tuvieran.

En cuanto a Horacio Guarany, que además de su impar trayectoria artística fue un comprometido defensor de causas nobles en actitud militante que le significó amenazas, atentados y finalmente el exilio, más de un seguidor del folclorista debe haber querido saber, no sin cierta frustración, cuál fue la razón por la que luego de conocerse la noticia de su fallecimiento, no se declaró duelo nacional como sí se hizo en tiempos pasados, con toda justicia, ante la desaparición de otros cantantes populares.

Es penoso que nuestra comunidad y sus autoridades olviden aquella expresión que acuñó José Martí: “Honrar honra”.

Carlos María Romero Sosa
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