"Picnics Musicales"

Folclor entre cardones, sin desentonar con el paisaje

José Acho

Lunes 10 de abril de 2017  

La idea que haya una conjunción e intercambio cultural se cumplió el fin de semana en el Parque Nacional Los Cardones. Hubo muchísimo sol, conciencia ambiental en medio de una exuberante escenografía natural, danza con cardones, delicioso chamamé, coplas ancetrales, carnavalitos y chacareras.

Música y conciencia ambiental sobre las áreas protegidas, pequeños productores regionales ofrendando sus productos y gente degustando de sus bondades. (Mirá el álbum abajo)

Si es cierto que los cardones son “espíritus que nos vigilan”, según contó el Intendente de este Parque Nacional Nicolás Maioli, este tercer picnic musical a 2.500 metros sobre el nivel del mar, tuvo una privilegiada audiencia de medio millón de cardones que habitan esta área protegida. Y siendo muy generoso, unos trescientos cuerpos de almas itinerantes que se llegaron hasta ese bendecido entorno natural ubicado en la entrada al paraje el Tonco, en Cachi.

Ante tamaña audiencia lanzaron sus sonidos al viento el conjunto “Remembranzas”, el Ballet “Alpapullo”, con sus 25 años de experiencias. Nada mas había que ver sus coloridas danzas con cardones y coreografías originales en medio de ese paisaje. El Chango Spasiuk sobrevolando armonioso por esos paisajes con su quintero de cuerdas, acordeón y caja peruana.

Nunca mejor interrumpida una siesta salteña de sábado para un tan privilegiado público. Bajo ese ardiente sol y sin una pizca de viento, siguió el arte de esa enorme pequeña coplera y de voz ancestral Mariana Carrizo, que entregó su compromiso y corazón; para culminar la nunca mejor llamada “calurosa tarde”, con carnavalitos de Los Kjarkis.

El público compartió la música con un picnic, cerca del escenario con mantas en el piso y algo más cómodos, degustando bajo una carpas, las comidas típicas, empanadas, humitas, locro, cabrito asado con choclo capia y queso de cabra, con el sabor y toda la generosidad de productos nativos de la zona.

La propuesta de los “Picnics Musicales” vino del Ministerio de la Cultura de la Nación. Son una serie de eventos en el que se vinculó a Parques Nacionales. “La idea no era hacer recitales masivos sino pequeños eventos, con artistas que no son del lugar, como ya vimos el grupo seleccionado para esta área de altura, de puna. A la vez que el evento se constituya en un polo de desarrollo local con ferias de pequeños productores”, explica Maioli a NDS.

El encuentro se hizo en coordinación con el municipio de Payogasta. Cada uno puso su parte para que se desarrolle este espectáculo al que se acopla una línea vinculada al ambiente. “La idea es terminar con un recital final en Capital Federal”, agrega el Intendente del parque anfitrión.

Pegado a este proyecto está el cuidado de la basura, de los cardones, también para concientizar entre la gente aprenda a valorar los recursos naturales y culturales de nuestra tierra. De más está decir que la importancia de cuidar los parques, bosques, la tierra, porque es nuestro vínculo de vida y la esencia”, concluyó.

Spasiuk: "Nuestra libertad está en la música"

En este marco imponente y natural se puede decir que el Chanco Spasiuk se mimetizó con el lugar. El y todo su grupo subió a escena con rigurosos traje negro, gauchezco y formal, como es su estilo de mostrar respeto al público en sus recitales.

“Qué puede uno decir de la sensación de haber tocado aquí, entre los cerros, los cardones, el sol. Una maravilla. Tocar para la gente. Tuvimos en un escenario para no intervenir con el paisaje y con mi sombrero bendecido”, dijo alegre a NDS, luego de entregar a los cardones sus mágicos sonidos".

“La idea de tocar en un Parque Nacional me pareció buena, intervenir el paisaje y combinar con la música. Eso de buscar esa superposición de colores, de música y de sonido y de intercambio”.

“Nosotros siempre tocamos de negro. A la hora de vestirnos buscamos estar todos parejos de manera tenemos un respeto para la gente. No dejar que cada uno se ponga la ropa que quiera. Que uno suba de zapatillas y de todos colores, la verdad que no da. Nuestra libertad está en la música”, justifica con contundencia.

A mi cualquier iniciativa en la que podamos encontrar espacio para tocar, me inspira”, dijo ante la consulta de tocar en un entorno majestuoso. “A mi, la gente del lugar me inspira más que el lugar. Me gusta ver a la gente y su manera de hablar, de tratarte, el respeto, todo”.

-¿Notás que es diferente al Sur?

- No, porque en todos lados hay diferentes formas de belleza.

-Estás diplomático

- No, no lo creo. Es muy limitada mi observación para poder encontrar una falla en la naturaleza. No hay ninguna falla en todo esto. Entonces quien creó todo esto, no puede ser que haya sido generoso con un lugar y con otro no. Seguramente en cada lugar hay algo. Eso no es diplomacia, sino es una verdad.

-¿Cómo estás viviendo este momento de la Argentina?

Es un momento muy difícil porque mucha gente no la está pasando bien. Porque se superponen muchas cosas. No es fácil. Es un tiempo en el que hay que correrse de los pies de uno y ver donde están los pies de los otros. Hay que tratar de comprender eso. A veces uno dice: yo estoy cansado de los reclamos del otro. Pero hay que ver como es su situación también.

-¿Te referís a esa llamada grieta?

Si. Hay que respetar a las personas y no hay que olvidar y tener memoria. Hay que respetar las personas, lo que significa las luchas. En el medio pueden aparecer cosas en las que uno no se identifica con ellas; pero esas cosas no tapen las verdaderas luchas importantes.

La de los maestros, la de tantos obreros, la de tanta gente que se está quedando sin trabajo, que tienen sus familias, que están desesperados para ver como llevan un plato de comida a la casa. Después hay decisiones un poco más globales. Lo que importa es el bienestar comunitario.

Yo me tomo mi tiempo para observar todo lo que está sucediendo. Trato de digerir todo esto y ver de qué manera puedo yo encajar con lo que hago. Y trato de que lo que hago sea constructivo para la gente.

Por eso, pienso que una cosa es el concepto de espectáculo y otra la de cultura. Yo quiero pararme en el espacio de la cultura, no del espectáculo. La Cultura es un espacio de construcción colectiva y de reflexión colectiva; entonces yo quiero aprender a ser útil en ese espacio.

La verdad, no es un momento fácil. Hay que debatir. Y esto de debatir es aprender a escuchar las necesidades del otro. Para debatir hay que aprender a leer los medios, a informarse, no a quedarse solo en los títulos.

-¿Ves alguna salida al final del túnel. Los argentinos tenemos alguna una salida, cambiamos?

- Cambiar es otra cosa, cambiar es algo mucho más profundo, cambiar es conocer a la argentina, es conocer a la gente y conocer una múltiple diversidad de situaciones. ¿Si salimos?

La esperanza nunca se puede perder. Algo tendremos que aprender de todo esto que pasamos. Por alguna razón estamos aquí y porque estamos transitando este momento.

"Trato de correrme de esos lugares, de salir o no salir. Trato de enfocarme para ver de qué manera hago mi tarea todos los días lo mejor posible y por sobre todas las cosas es estar conectado con el otro y tener memoria".

"Hay que conocer un poco la historia para ver como cíclicamente se está repitiendo las cosas, como se ha ido estructurando el poder en la argentina. Hay que conocer qué parte de la sociedad representan unas personas y otras y de buscar puntos de contacto. Yo quiero vivir aquí, en este lugar, no en otro lugar. Si quiero que mejore esta comunidad, tengo que hacer mi parte".

"Volviendo al tema, es un momento donde hay que debatir y reflexionar y escuchar por sobre toda las cosas. Como dice Martin Luther King: “Aunque mañana no exista el mundo, yo igual me voy a levanta a regar mi manzano”. Tenés que hacer tu pequeña acción. No sabemos cómo va a ser mañana, pero hoy hay que levantarse a regar tu manzano. Y… a veces escuchar la voz de Mariana Carrizo, que te da fuerzas para hacerlo…"

(Hay que decirlo: el Chango Spasiuk concluye la charla con Calchaquimix con su espontaneidad, porque mientras expresaba todos sus conceptos, de fondo se escuchaba la voz encantada de la coplera como ecos amplificados de un anfiteatro natural).

  • José Acho, periodista
    acho@calchaquimix.com.ar

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Picnic Los Cardones