SINFONICA DE SALTA

Explorando obras novedosas

Pablo Alejandro Sulic

Sábado 15 de octubre de 2016  

Bartok fue un incansable explorador de estilos y géneros, por ejemplo del periodo Barroco o en su búsqueda en los compositores de teclado preclásicos como Scarlatti, Rameau o Couperin.

La música para cuerda, percusión y celesta, rememora de alguna manera el formato de concertó grosso en donde dos grupos se alternan constantemente.

  • Concierto de la Orquesta Sinfonica de Salta. Viernes 14 de octubre - Teatro Provincial de Salta. Dirección Jorge Lhez. El programa: Música para cuerdas, percusión y celesta de Béla Bartók, con Martín Bonilla en percusión, Javier Anderlini en celesta y Milagro Boso en piano; Adagio con variaciones para cello y orquesta con Martín D´Elía; y Don Juan Op. 20 de Richard Strauss.

El maestro Lhez también es un tenaz rastreador de estilos y esta fue una oportunidad impensada para escuchar una obra muy poco frecuentada en nuestro país, en palabras del director hace muchos años que no se ejecuta.

Desde la lenta fuga del inicio con una melodía cromática que va creciendo en volumen y complejidad textural, pasando por el allegro con la participación del piano, arpa, timbales y tambores, todos atentos y concentrados. En el adagio destaca en ese orden el xilofón, luego violines y celesta, luego los deslizantes glisandos entre celesta, arpa y piano, después las percusivas octavas del piano de Anderlini.

La obra está tachonada de pequeños solos de prácticamente todos los registros orquestales y de algunos colores percutivos, por lo que me complace señalar que el aporte de los integrantes de la orquesta fue notorio.

Es que La en general los músicos siempre aceptan los retos que se le plantea con suma profesionalidad. Salvo por algunos desfasajes de tempo (la obra es sumamente compleja de empalmar) y quizás la falta de una semana extra de ensayos, fue una presentación prolija y cuidada.

Pudimos recrearnos del mismo modo de una obra en primera audición en Salta tal como la anterior el Adagio con variazioni para cello y orquesta de Respighi. La obra deriva de un concierto para cello que nunca fue publicado pero que en 1921 fue revisada en su segundo movimiento, un adagio. Obra de idea clásica en su forma pero absolutamente romántica en su corazón y su expresividad, fue traducida y respirada por Martin DElia con compromiso y seguridad.

Lhez optó por resaltar con éxito el contraste dramático entre motivos en Bartok, los cuales, como es frecuente, se suceden unos a otros de manera constante y a veces intempestiva.

En suma otro concierto para seguir ampliando el abanico de obras maestras que ya tiene en su haber la Orquesta Sinfónica de Salta.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
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